1. Asegúrese de mantener la temperatura de almacenamiento, empaquételo de manera razonable y evite ciclos repetidos de congelación y descongelación.
Conserve las verduras congeladas de acuerdo con las condiciones de almacenamiento indicadas en el envase del producto. La congelación y descongelación repetidas pueden dañar la estructura celular, afectar el sabor y el valor nutricional de los alimentos y también provocar la proliferación de microorganismos. Por lo tanto, en el caso de las verduras envasadas en grandes cantidades, es importante envasarlas lo antes posible y descongelarlas según sea necesario cada vez que se consuman para evitar descongelaciones repetidas.
2. La cocción directa facilita la conservación de los nutrientes y el sabor.
Para la mayoría de las verduras congeladas, puede agregarlas directamente al agua hirviendo, seguir las instrucciones del paquete, hervir durante un tiempo y luego filtrar el agua. También puede saltear verduras pequeñas en una sartén sin aceite durante un tiempo antes de agregar aceite y sal para cocinar.
